Dallas Buyers Club.

28 Mar 2014
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Nombre de la película: Dallas Buyers Club.
Director: Jean-Marc Vallée.
Escritores: Craig Borten y Melisa Wallack.
Actores: Matthew McConaughey, Jennifer Garner, Jared Leto.
Año: 2013
País: Estados Unidos
 
 
Hace ya 30 años, en el año 1985, la humanidad se vio enfrentada a una enfermedad, SIDA –al parecer nueva-, que atacó en ese entonces principalmente a la comunidad homosexual. Partiendo de esa época entramos a “Dallas Buyers Club” o “El club de compradores de Dallas” mal traducida al español como “El club de los desahuciados” película basada en la historia real de Ron Woodroof quien le concedió una larga entrevista al periodista y escritor Bill Minutaglio.
 
El guionista  Craig Borten entrevistó igualmente a Ron, un mes antes de morir en septiembre de 1992 y con el material recaudado hizo de la historia personal una gran película por la cual fue ganador del premio Oscar 2014, el actor Mathew McConaughey en el papel de Ron Woodroof.
 
Ron le cuenta a Minutaglio lo que fue saberse enfermo de SIDA en la ciudad de Dallas, una localidad y una época en la cual  se identificaba erróneamente la enfermedad con la homosexualidad.
 
Drogadicto, vaquero, borracho, machista, heterosexual y aislado de sus amigos y de la comunidad por el estigma que la enfermedad representaba, una vez diagnosticado de sida por tener relaciones sexuales sin protección, comienza a enfrentar el drama de muchos -homosexuales o no-, que descubren la mafia estructurada del sistema de salud vigente aun hoy en día, en numerosos países.
 
Ron cuenta con apenas 30 días de vida, una vez diagnosticado. El único medicamento aprobado por los Estados Unidos denominado AZT lo lleva al borde la muerte por no ser el adecuado para tratar su enfermedad.
 
Así las cosas y buscando evadir la llegada del fin de sus días, contrabandea medicinas antivirales no vendidas en su país y se informa y las investiga por todo el mundo.  Esta decisión llama la atención de otros enfermos de sida que quieren saber cómo ha logrado sobrevivir. Todos quieren estar al corriente de lo que ha tomado, en qué hospitales ha sido tratado y quienes han sido sus médicos. Es tal la admiración que despierta en su lucha Ron Wooddroof que se siente motivado para pelear por una causa común, esto es, enfrentar el desconocimiento de los derechos de salud de una comunidad que está muriendo de sida.
 
Para hacer visible su pelea  crea el “Dallas Buyers Club” o “Club de compradores de Dallas” y le da la pelea feroz en el plano económico y moral a la FDA (FOOD AND DRUG ADMINISTRATION) ente regulador de los medicamentos en los Estados Unidos.
 
¿Cómo es posible que en la década de los 80 y 90 –cuando comienza el drama causado por esta mortal enfermedad- en México se obtenga legalmente medicamentos que mejoran los síntomas de los portadores de VIH y los Estados Unidos no los apruebe para la venta?.
 
La película refleja un drama de vida actual, los ciudadanos contra el estado que no ofrece las garantías suficientes a sus ciudadanos homosexuales o no.
 
Es un drama de vida. ¿Por qué la FDA no aceleró los trámites para  facilitar y contribuir al mejoramiento de  la calidad de vida de quienes son tan humanos como cualquiera? Será al fin de cuentas el dilema de fondo.
 
Ron Woodroof lucha contra el estado y simultáneamente busca alianzas con otros miembros del club o por fuera de él y compra los medicamentos que luego vende a quienes  tienen poco tiempo de vida y necesitan de las drogas, sin importar que las mismas no fueran legalmente autorizadas para la venta en los Estados Unidos.
 
Vale la pena resaltar que el propio Ron Woodroof fue un enemigo implacable de los homosexuales, visión que cambió como consecuencia de su tragedia y de la gran cercanía y contacto que tuvo con esta colectividad al fundar el Club de los compradores de Dallas y descubrir lo indefensa e impotente que se encontraba esta comunidad cuando la mortal enfermedad apareció y la ignorancia que la sociedad tenía del problema, al identificar el VIH con la homosexualidad sin que una cosa tuviera necesariamente que ver con la otra. La ignorancia termina siendo causa de los peores males de la humanidad.  
 
La FDA argumentó en ese pulso mano a mano por la vida, que se estaban haciendo los estudios y se negó rotundamente a legalizar drogas que estuvieran funcionando y dando resultados en otros países.
 
La película abre muchos interrogantes sobre derechos humanos. Debates vigentes incluso en Colombia en estos mismos momentos. Para no ir más lejos basta revisar lo que sucedió con Saludcoop y lo millonario que dejó esta EPS al muy nombrado Palacino.  
 
Y es que efectivamente la medicina parece cada vez más un negocio que arroja más dudas que certezas. Ejemplo de esto lo reflejan discusiones como la financiación de los laboratorios en campañas publicitarias orientadas a vender sus productos como si estos fueran los salvadores sin serlos; comités científicos respaldados en silencio por laboratorios específicos; médicos que solo venden los medicamentos patrocinados por laboratorios amigos; eventos médicos respaldados en apariencia por el estado pero financiados por la industria farmacéutica; multinacionales que deciden de que se enferma la población y que se debe tomar. Total, las personas sanas no generan ingresos.


Modificado por última vez en Jueves, 19 Junio 2014 23:19
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