Reflexión (57)

Reflexión

19 Ago 2015
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BIOGRAFIA DE CONFUCIO.- “Cualquier tentativa seria de escribir una biografía verídica del mayor sabio de China, está condenada al fracaso. Pero, ¿acaso el propio Confucio no se tomó la molestia de redactar, de manera lapidaria, una suerte de autobiografía espiritual en seis frases, en la que cada una de ellas se corresponde rigurosamente con una etapa determinada de su evolución? (…). El pasaje (autobiográfico) ha sido traducido así por el jesuita S. Couvreur:
 
“A los quince años, me aplicaba al estudio de la sabiduría. A los treinta, marchaba con paso firme por el camino de la virtud. A los cuarenta, tenía la inteligencia perfectamente aclarada. A los cincuenta, conocía las leyes de la Providencia. A los sesenta, comprendía sin necesidad de reflexionar todo lo que oía mi oído. A los setenta, siguiendo los impulsos de mi corazón, no transgredía ninguna regla”.
 
Más próxima al original y más concisa, la versión de Anne Cheng…:
 
¡A los quince años, decidí aprender. A los treinta me consolidé en la Vía. A los cuarenta, no albergaba ninguna duda. A los cincuenta, conocía los decretos del Cielo. A los sesenta, poseía un discernimiento perfecto. A los setenta, actuaba en completa libertad sin por ello trasgredir ninguna regla”!.
 
Lo que nos proporciona Confucio bajo la apariencia de una vida de santo es ante todo el itinerario de todo ser humano (…). La sabiduría de Confucio no reside tanto en sus certidumbres como en la conciencia de sus límites. En el umbral de la muerte, el Maestro reconstruye la carrera de un individuo que esperó, luchó y qué contrariado por las circunstancias y vencido por la invalidez de la edad, se exige una explicación.
 
Podríamos traducir igualmente la autobiografía:
 
“A los quince años, tenía mi mente puesta en el estudio. A los treinta, era independiente. A los cuarenta, ya no dudaba. A los cincuenta, conocí mi suerte. A los sesenta, mis oídos se habían hecho a todo. A los setenta, daba rienda suelta a mis pasiones sin exceder jamás la medida”.
 
Imagen de: Taringa! - Inteligencia colectiva 
 
A los quince años es cuando se estudia pero también cuando se imita (…). De joven, Confucio era un alumno atento y estudioso a la escucha de los adultos más instruidos que él, como debe serlo toda persona bien educada. A los treinta años, habiendo adquirido una posición, es ya independiente, y puede juzgar por sí mismo sin el socorro del resto. De acuerdo con las prescripciones fisiológico-sociales que gobiernan las etapas de la vida, es a los treinta años cuando el hombre, en pleno vigor, funda, un hogar –edad estrictamente teórica que no posee más que un valor simbólico, por supuesto-, y puede crear una escuela en la que expresar sus puntos de vista personales. A los cuarenta años, en plena posesión de sus facultades físicas e intelectuales, decide con rapidez y seguridad; es la edad a la que el hombre de origen patricio debe tomar posesión de un cargo. A los cincuenta años, al borde del declive –las sienes comienzan a encanecerse, la vena yang[1] a agotarse en su parte superior-, es dispensando de faenas y trabajos que requieren fuerza física y se le permite apoyarse sobre un bastón en el interior de la casa; incluso si ocupa un alto cargo en la administración, el futuro se halla tras él; puede meditar ya sobre lo que ha sido su vida, pensar en lo que ha acertado y en lo que ha fallado, tiene una idea bastante precisa de la suerte que el Cielo le ha otorgado. En definitiva, para emplear una expresión vulgar, aunque bien clara, en esta edad se sabe que ‹‹la suerte está echada››. Si creemos en el propio Confucio, a los cuarenta años todo está ya decidido (…) oponiendo  los jóvenes, a quienes pertenece el futuro, a los hombres hechos cuyo pasado se sitúa tras ellos, pronuncia esta fórmula: Los jóvenes son temibles. Tienen el futuro delante de ellos para superarnos. Pero, ¿qué tendremos que temer de un hombre que se dirige a la cincuentena sin haberse forjado un nombre? 
 
 
Tomado del libro CONFUCIO de Jean Levi. Capítulo I "LO REAL IMAGINARIO O LA BIOGRAFÍA IMPOSIBLE". Páginas 28 a 31. Editorial TROTTA.
 
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[1] Yang es el principio masculino, el cielo, la luz, la actividad y la penetración. 
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Habrá quienes sostengan que no se puede hacer nada, que las guerras siempre se han librado a expensas de la población civil, y que nada puede cambiar nunca. Se equivocan.
(…)
La importancia de las normas sobre protección de la población civil estriba en garantizar que, en caso de que esas normas se incumplan, la rendición de cuentas y la justicia sean reales.
(…)
Asombrosamente, algunas de las personas responsables de los actos criminales de tortura aún parecían seguir creyendo que no tenían nada de qué avergonzarse. Desde Washington a Damasco y desde Abuja a Colombo, los líderes gubernamentales han justificado terribles violaciones de derechos humanos arguyendo la necesidad de mantener la "seguridad" en el país. En realidad, ocurre lo contrario. Esas violaciones de derechos humanos son un motivo importante por el que hoy en día vivimos en un mundo tan peligroso. Sin derechos humanos no puede haber seguridad. Hemos visto una y otra vez que, aun en épocas que parecen funestas para los derechos humanos –y quizá especialmente en esas épocas–, es posible generar un cambio extraordinario.
(…)
Los conflictos y la inseguridad malograron la vida de innumerables personas en África y, con diversos grados de intensidad, afectaron a casi todos los países. Estos conflictos se caracterizaron por persistentes abusos y atrocidades cometidos por fuerzas gubernamentales y por grupos armados. República Centroafricana se vio asolada por un ciclo de violencia sectaria y atrocidades masivas, que incluyó homicidios, tortura, violación, mutilación de cuerpos, secuestros, desplazamiento forzado y reclutamiento y uso de niños y niñas soldados.
(…)
En el vecino Sudán del Sur, decenas de miles de personas –muchas de ellas civiles– perdieron la vida y 1,8 millones se vieron obligadas a huir de sus hogares en el marco del conflicto que estalló en diciembre de 2013. Las fuerzas del gobierno y de la oposición demostraron un total desprecio por el derecho internacional humanitario y de los derechos humanos y cometieron crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad. Todas las partes en el conflicto atacaron y mataron a civiles a causa de su etnia, incluso a quienes habían buscado seguridad en lugares de culto y hospitales. La violencia sexual era generalizada, y también eran endémicos los saqueos y la destrucción de bienes. A pesar de la magnitud de los abusos, y aun cuando millones de personas continuaban en situación de riesgo de hambruna y enfermedades, las dos partes hicieron caso omiso de varios acuerdos de alto el fuego.
(…)
Todas las partes en el conflicto violaron el derecho internacional humanitario y de los derechos humanos. Los grupos armados reclutaron por la fuerza a personas, incluidos niños y niñas, y secuestraron, torturaron y mataron ilegítimamente a otras. La violación y otras formas de violencia sexual eran prácticas muy extendidas. La situación humanitaria experimentó un rápido deterioro debido al conflicto, la sequía y la reducción del acceso a la ayuda humanitaria. Al terminar 2014, más de un millón de personas estaban en situación de crisis humanitaria y otros 2,1 millones necesitaban asistencia.
(…)
La violencia y la inseguridad aumentaron debido al recrudecimiento de los actos de terrorismo –como en Somalia, Kenia, Nigeria y toda la región del Sahel– a los que en muchos casos las fuerzas gubernamentales respondieron con graves violaciones de derechos humanos. Entre los abusos cometidos por los grupos armados se contaban homicidios ilegítimos, secuestros, tortura y ataques indiscriminados. En Somalia, facciones de Al Shabaab torturaron (10 Informe 2014/15 Amnistía Internacional) y mataron ilegítimamente a personas a las que acusaron de espiar o de no plegarse a su estricta interpretación de la ley islámica. Mataron a personas en público –en algunos casos por lapidación– y llevaron a cabo amputaciones y flagelaciones.
(…)
En muchos países, periodistas, defensores y defensoras de los derechos humanos y oponentes políticos estuvieron constantemente expuestos a amenazas, detención y reclusión arbitraria, palizas, tortura, desapariciones forzadas e incluso muerte a manos de agentes gubernamentales o de grupos armados.
(…)
La impunidad fue un denominador común en los conflictos armados de África, y las personas sospechosas de responsabilidad penal en crímenes de derecho internacional casi nunca rindieron cuentas.
(…)
El juicio de soldados congoleños ante un tribunal militar por la violación en masa de más de 130 mujeres y niñas, así como por los asesinatos y saqueos perpetrados en Minova, concluyó con sólo dos sentencias condenatorias por violación de los 39 soldados juzgados.
 (…)
La tortura y otros malos tratos persistían en países como Eritrea, Etiopía, Gambia, Guinea Ecuatorial, Mauritania, Nigeria y Togo, en gran parte debido a la falta de garantías de rendición de cuentas por estos delitos.
(…)
Kenia propuso cinco enmiendas al Estatuto de Roma, incluida la modificación del artículo 27 para impedir que la Corte Penal Internacional procesase a jefes de Estado y de gobierno en ejercicio. En mayo, los ministros de la Unión Africana que examinaban las enmiendas al Protocolo sobre el Estatuto de la Corte Africana de Justicia y Derechos Humanos acordaron ampliar las categorías de personas que podían disfrutar de inmunidad ante la jurisdicción penal del tribunal recién establecida. En su 23 periodo ordinario de sesiones, la Asamblea de la Unión Africana aprobó después esta enmienda, cuyo objetivo era conceder a los líderes africanos en ejercicio y a otros altos cargos del Estado inmunidad procesal por genocidio, crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad, un paso atrás y una traición a las víctimas de violaciones graves de derechos humanos. Los jefes de Estado y de gobierno optaron por protegerse a sí mismos y a los líderes futuros de procesamientos por violaciones graves de derechos humanos en vez de garantizar la justicia para las víctimas de crímenes de derecho internacional. En cualquier caso, la Corte Penal Internacional conservará la facultad de investigar a los jefes de Estado y de gobierno africanos en ejercicio de cualquier Estado Parte en el Estatuto de Roma por crímenes de esa índole, pero 2014 será recordado como el año en el que algunos Estados africanos y (Informe 2014/15 Amnistía Internacional 13) la Unión Africana desplegaron activamente iniciativas políticas para menoscabar la labor de la Corte Penal Internacional. 
 
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Reflexión: Algo personal

08 Jul 2015
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Escrito por
ALGO PERSONAL.
Interpretada por Joan Manuel Serrat y René de Calle 13.
 
 
"Probablemente en su pueblo se les recordará 
como cachorros de buenas personas, 
que hurtaban flores para regalar a su mamá 
y daban de comer a las palomas. 
 
Probablemente todo eso debe ser verdad, 
aunque es más turbio cómo y de qué manera 
llegaron esos individuos a ser lo que son 
ni a quién sirven cuando alzan las banderas. 
 
Hombres de paja que usan la colonia y el honor 
para ocultar oscuras intenciones: 
tienen doble vida, son sicarios del mal. 
Entre esos tipos y yo hay algo personal. 
 
Tienen más trucos que los magos
Verdaderamente, sin usar varita
mágica desaparecen gente.
Abracadabra desapareciste
si tu pancarta dice algo que los
Pone triste.
 
Odian a los humanistas, los
estudiantes de filosofía
son todos unos terroristas.
 
Generalmente no se llevan bien
con los pensadores
Son como los toros no ven
todos los colores.
Llegaron a salvarnos en estos
tiempos trágicos.
Junto con sus promesas llenas
De realismo mágico.
 
Y con su lenguaje de mentiras
infinitas
Convencen hasta las flores de
que no son bonitas.
Te confunden aunque tengas
claridad mental
Son de los tipos que le venden
Hielo a un esquimal.
 
Hacen trampa con los
votos en la escuela electoral.
Con estos tipos
yo también tengo
Algo personal
 
Rodeados de protocolo, comitiva y seguridad, 
viajan de incógnito en autos blindados 
a sembrar calumnias, a mentir con naturalidad, 
a colgar en las escuelas su retrato. 
 
Se gastan más de lo que tienen en coleccionar 
espías, listas negras y arsenales; 
resulta bochornoso verles fanfarronear 
a ver quién es el que la tiene más grande. 
 
Se arman hasta los dientes en el nombre de la paz, 
juegan con cosas que no tienen repuesto 
y la culpa es del otro si algo les sale mal. 
Entre esos tipos y yo hay algo personal. 
 
De los colegios militares
son devotos porque
piensan que para defenderse
hay que matar a otros.
Difíciles de enjuiciar frente a
Los tribunales
mandan a terceros pa’ no
dejar sus huellas digitales.
 
Huyen en helicópteros de
la milicia, y se hacen los
enfermos pa’ escapar
De la justicia.
Regalan futbol, cerveza y un
poco de baile también
pa’ que te olvides de que
no se están portando bien.
 
Se robaron los sueños de
media humanidad, no creen
en las pascuas, tampoco
creen en Navidad.
A estos tipos cuando chicos
no les dieron cariño
por eso cuando les disparan se
protegen con los niños.
 
Frente a las cámaras para no
quedar mal, se desayunan
una hostia el domingo en la
Catedral.
Son como jugo de frutas
con sabor artificial,
entre estos tipos y yo hay
Algo personal.
 
 
Y como quien en la cosa, nada tiene que perder. 
Pulsan la alarma y rompen las promesas 
y en nombre de quien no tienen el gusto de conocer 
nos ponen la pistola en la cabeza. 
 
Se agarran de los pelos, pero para no ensuciar 
van a cagar a casa de otra gente 
y experimentan nuevos métodos de masacrar, 
sofisticados y a la vez convincentes. 
 
No conocen ni a su padre cuando pierden el control, 
ni recuerdan que en el mundo hay niños. 
Nos niegan a todos el pan y la sal. 
Entre esos tipos y yo hay algo personal. 
 
Pero, eso sí, los sicarios no pierden ocasión 
de declarar públicamente su empeño 
en propiciar un diálogo de franca distensión 
que les permita hallar un marco previo 
 
que garantice unas premisas mínimas 
que faciliten crear los resortes 
que impulsen un punto de partida sólido y capaz 
de este a oeste y de sur a norte, 
 
donde establecer las bases de un tratado de amistad 
que contribuya a poner los cimientos 
de una plataforma donde edificar 
un hermoso futuro de amor y paz."
 
Escuche la canción en este link: https://www.youtube.com/watch?v=znDa-oFABY0
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Reflexión

26 Jun 2015
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Escrito por

“Conocemos bien la imposibilidad de sostener el actual nivel de consumo de los países más desarrollados y de los sectores más ricos de las sociedades, donde el hábito de gastar y tirar alcanza niveles inauditos. Ya se han rebasado ciertos límites máximos de explotación del planeta, sin que hayamos resuelto el problema de la pobreza. 

 
El agua potable y limpia representa una cuestión de primera importancia, porque es indispensable para la vida humana y para sustentar los ecosistemas terrestres y acuáticos. Las fuentes de agua dulce abastecen a sectores sanitarios, agropecuarios e industriales. La provisión de agua permaneció relativamente constante durante mucho tiempo, pero ahora en muchos lugares la demanda supera a la oferta sostenible, con graves consecuencias a corto y largo término. Grandes ciudades que dependen de un importante nivel de almacenamiento de agua, sufren períodos de disminución del recurso, que en los momentos críticos no se administra siempre con una adecuada gobernanza y con imparcialidad. La pobreza del agua social se da especialmente en África, donde grandes sectores de la población no acceden al agua potable segura, o padecen sequías que dificultan la producción de alimentos. En algunos países hay regiones con abundante agua y al mismo tiempo otras que padecen grave escasez.
 
Un problema particularmente serio es el de la calidad del agua disponible para los pobres, que provoca muchas muertes todos los días. Entre los pobres son frecuentes enfermedades relacionadas con el agua, incluidas las causadas por microorganismos y por sustancias químicas. La diarrea y el cólera, que se relacionan con servicios higiénicos y provisión de agua inadecuados, son un factor significativo de sufrimiento y de mortalidad infantil. Las aguas subterráneas en muchos lugares están amenazadas por la contaminación que producen algunas actividades extractivas, agrícolas e industriales, sobre todo en países donde no hay una reglamentación y controles suficientes. No pensemos solamente en los vertidos de las fábricas. Los detergentes y productos químicos que utiliza la población en muchos lugares del mundo siguen derramándose en ríos, lagos y mares.
 
Mientras se deteriora constantemente la calidad del agua disponible, en algunos lugares avanza la tendencia a privatizar este recurso escaso, convertido en mercancía que se regula por las leyes del mercado. En realidad, el acceso al agua potable y segura es un derecho humano básico, fundamental y universal, porque determina la sobrevivencia de las personas, y por lo tanto es condición para el ejercicio de los demás derechos humanos. Este mundo tiene una grave deuda social con los pobres que no tienen acceso al agua potable, porque eso es negarles el derecho a la vida radicado en su dignidad inalienable. Esa deuda se salda en parte con más aportes económicos para proveer de agua limpia y saneamiento  a los pueblos más pobres. Pero se advierte un derroche de agua no sólo en países desarrollados, sino también en aquellos menos desarrollados que poseen grandes reservas. Esto muestra que el problema del agua es en parte una cuestión educativa y cultural, porque no hay conciencia de la gravedad de estas conductas en un contexto de gran inequidad.
(…)
 
Posiblemente nos inquieta saber de la extinción de un mamífero o de un ave, por su mayor visibilidad. Pero para el buen funcionamiento de los ecosistemas también son necesarios los hongos, las algas, los gusanos, los insectos, los reptiles y la innumerable variedad de microorganismos. Algunas especies poco numerosas, que suelen pasar desapercibidas, juegan un rol crítico fundamental para estabilizar el equilibrio de un lugar. Es verdad que el ser humano debe intervenir cuando un geosistema entra en estado crítico, pero hoy el nivel de intervención humana en una realidad tan compleja como la naturaleza es tal, que los constantes desastres que el ser humano ocasiona provocan una nueva intervención suya, de tal modo que la actividad humana se hace omnipresente, con todos los riesgos que esto implica.
 
Suele crearse un círculo vicioso donde la intervención del ser humano para resolver una dificultad muchas veces agrava más la situación. Por ejemplo, muchos pájaros e insectos que desaparecen a causa de los agrotóxicos creados por la tecnología son útiles a la misma agricultura, y su desaparición deberá ser sustituida con otra intervención tecnológica, que posiblemente traerá nuevos efectos nocivos. Son loables y a veces admirables los esfuerzos de científicos y técnicos que tratan de aportar soluciones a los problemas creados por el ser humano.
 
Pero mirando el mundo advertimos que este nivel de intervención humana, frecuentemente al servicio de las finanzas y del consumismo, hace que la tierra en que vivimos en realidad se vuelva menos rica y bella, cada vez más limitada y gris, mientras al mismo tiempo el desarrollo de la tecnología y de las ofertas de consumo sigue avanzando sin límite. De este modo, parece que pretendiéramos sustituir una belleza irreemplazable e irrecuperable, por otra creada por nosotros”.
 
Sacado de la Carta Encíclica “LAUDATO SI” escrita por el santo Padre Francisco sobre el CUIDADOD E LA CASA COMÚN [la tierra]
 
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