OPINIÓN: Un país dividido: 49,65% - 48,71%. Óscar Eduardo Borja Destacado

Colombia inicia una nueva etapa. Después de un proceso electoral marcado por la polarización, las emociones y las profundas diferencias políticas, llega el momento de entender que la democracia no termina cuando se cuentan los votos; por el contrario, ahí comienza el verdadero desafío de gobernar.

 

El nuevo presidente de los colombianos tiene una enorme responsabilidad sobre sus hombros. Hay mucho trabajo por hacer: recuperar la seguridad, reconstruir la confianza institucional, fortalecer la economía y devolverle al país la tranquilidad que millones de ciudadanos reclaman.

El primer reto será poner la casa en orden. Colombia necesita recuperar el control territorial de la fuerza pública, combatir el narcotráfico, enfrentar a los grupos criminales y garantizar que no existan territorios donde el Estado esté ausente. La seguridad no puede ser un privilegio de unos pocos; debe ser un derecho de todos.

La lucha contra los cultivos ilícitos y las economías ilegales será fundamental para recuperar la autoridad y proteger a las comunidades que durante años han quedado atrapadas entre la violencia y el abandono.

También será necesario recuperar la confianza internacional, fortalecer las relaciones con los países estratégicos y crear las condiciones para que vuelva la inversión, el empleo y el crecimiento económico. Colombia necesita un gobierno que genere confianza y estabilidad.

La educación requiere una transformación profunda, no solo en cobertura sino en calidad. Un país que educa prepara ciudadanos capaces de construir soluciones y enfrentar los desafíos del futuro. De igual manera, optimizar el gasto público y hacer más eficiente el funcionamiento del Estado será una tarea indispensable para evitar que los recursos terminen desperdiciados o desviados.

Otro de los grandes desafíos será atender la crisis del sistema de salud. Millones de colombianos esperan soluciones reales que garanticen atención oportuna, medicamentos y un servicio digno. La salud no puede convertirse en una batalla política; debe ser una prioridad humana.

El nuevo presidente deberá gobernar para todos: para quienes lo apoyaron y también para quienes no votaron por él. No hay vencedores ni vencidos; hay compatriotas con diferentes formas de pensar, pero con los mismos derechos y deberes.

Al presidente saliente le corresponde respetar la decisión popular y a quienes ejercieron oposición les corresponde cumplir su papel dentro de las instituciones. La democracia exige respeto por la autonomía de las ramas del poder público y por las reglas del juego.

No existe una tercera vuelta en las calles. La reconstrucción del país no se logra con retaliaciones ni divisiones, sino con trabajo, responsabilidad y compromiso.

El tigre tiene una tarea enorme: recuperar la seguridad, fortalecer las instituciones y reconstruir la confianza de los colombianos. Que Dios bendiga a Colombia y a quienes tienen la responsabilidad de defenderla. La patria necesita unidad, no enfrentamientos.

 

N. de la D - Las opiniones de nuestros columnistas y colaboradores, en ejercicio de su libertad de expresión, no comprometen los criterios editoriales de esta página.

 
Oscar Eduardo Borja Santofimio

Abogado especializado en Derecho constitucional y procesal de la Universidad Libre, radicado en la ciudad de Cartagena de Indias, fundador de la firma BORJA ASOCIADOS.   

Email Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

 

"El Derecho en sus distintas expresiones es parte esencial en la vida diaria de toda persona. Conocerlo es obligación porque el Derecho rige nuestros comportamientos y a la vez que nos exige, nos protege" - José Gregorio Hernández Galindo | Expresidente de la Corte Constitucional de Colombia